Rondo: Atraer rivales
Jugadores ofensivos tienen puntuación extra si repiten pase para intentar atraer a los defensores para buscar después jugadores alejados libres. Los defensores deben ir a presionar coordinados y eligiendo bien el momento. Estos momentos tácticos son fundamentales y se dan en multitud de ocasiones en el juego real.
Superar Presión Alta
Mejora del inicio del juego ante presión alta del rival.
Mini partido Presión poseedor balón
Mini partido táctico en espacio reducido en el que para marcar gol necesitamos generar una situación favorable al mismo tiempo que los defensores tienen que hacer presencia defensiva al receptor.
Velocidad de juego y tercer hombre
Cuando un jugador para una toma de decisiones está valorando rivales, compañeros, balón y si tiene o no que moverse para dar una línea de pase…está mejorando sí a sí. Cada línea de pase que habilite será una situación de tercer hombre…suena bien.
Pase en profundidad: crearlo y defenderlo
Conseguir crear o evitar ese pase de gol que situa delante del portero.
Transiciónes con 3 PT
La transición defensiva comienza antes de perder el balón con los movimientos previos. En este ejercicio táctico de transición lo entrenaremos junto con la presión tras pérdida. El equipo atacante entrena la conservación de balón como objetivo táctico ofensivo principal.
Juego de Posición – Velocidad de juego
Otro ejercicio táctico ofensivo para la mejora del juego de posición (Guardiola, Sarri,…), jugar el balón de cara permite al receptor pensar antes de recibir y darle velocidad al juego.
Partido condicionado espacio reducido: Generar finalización
Conseguir que los atacantes encuentren situaciones ventajosas para finalizar
Tocar para atraer
En este ejercicio los jugadores identificarán las ventajas de pasarse en corto cuando no hay oposición para atraer a rivales y que estos dejen espacios en su espalda que nos permitirá progresar. Bueno para mejorar tomas de decisiones ante equipos con repliegue intensivo.
Vigilancias + Transición 2 porterías
Vigilancias ofensivas y defensivas en un ejercicio polarizado (con orientación), en el que se condicionará el juego pensando en la posterior pérdida o recuperación consiguiendo elevar el nivel la transición ofensiva y defensiva. Además de una presión tras pérdida condicionada a la portería a defender.
